Cualquier cinéfilo de pro que se tome el cine en serio, sabe que hacer arqueología cinéfila es fundamental, tanto como la curiosidad. Hoy, ayer y siempre. Esa es la base.
Yo nací en 1988, pero eso no significa que sólo vea blockbusters posteriores a esa fecha. Soy consciente de que antes de 1988 hay grandes películas, y como cinéfilo me interesan.
Puedo decirte que en mi Top 20 hay títulos que lo petaban en "mi época", como Jungla de Cristal o Pulp Fiction, pero también están Taxi Driver, La Matanza de Texas, El Largo adiós, Nosferatu o Sed de mal.
Tu argumento de que, cuidado, no vaya a ser que los cinéfilos de ahora se crean que el cine de superhéroes es un referente a seguir, puede aplicarse a cualquier época. En los 60 y 70 con el spaguetti western, por ejemplo.
No veo razón para ningún alarmismo.
Voy a hacer el esfuerzo de puntuar.
A Infinity War le doy un 9, a Mulholland Drive otro 9, y a French Connection también. Son tres películas diametralmente opuestas, tanto como los motivos por los que me han entusiasmado, por eso las juzgo de formas muy, muy diferentes. Pero al final, a la hora de poner una nota, lo único que cuenta es el sabor de boca que te ha dejado, no las razones que te han llevado hasta ahí, y por eso las puntúo de igual manera.
Y no soy el único que piensa y disfruta así del cine. Habrá otros muchos cinéfilos más jóvenes que yo que flipen con Los Vengadores, pero también con La Conversación o con una peli de Seijun Suzuki.
Porque ser un cinéfilo de pro, un cinéfilo de verdad, significa meter el hocico en todas partes sin importar lo que esté o deje de estar de moda.
Uy, menos mal. Era un problema de nivel internacional. Hoy dormiré más tranquilo.