Es que requieren de una disposición especial de ánimo para entrar en ellas. A mí, Dr. Jekyll sí me decepcionó un poco: no así Drácula, que me sorprendió por la originalidad y la modernidad de su estructura. Y Frankenstein también me sorprendió para bien, con ese Monstruo carismático y elegante, muy alejado del Neanderthal que te presentan la mayoría de las películas. Aunque entiendo perfectamente a la gente que dice que Frankenstein se le hace pesada, con esos personajes que se tiran páginas y páginas describiendo sus sentimientos cual exaltados Werthers (a mí también se me llegó a hacer pesada en el momento en que se ponen a contarte la historia de la familia de granjeros).