Hoy me he comprado de Alice Munro, Mi vida querida, su último libro de relatos.

Además, a ver si me acabo lo poco que me queda de La hija de Robert Poste de Stella Gibbons. A falta de unas 50 páginas el libro me está gustando muchísimo. Me parece un excelente ejercicio de ironía inglesa, aplicada a un tema más o menos recurrente en esta literatura: aburridos personajes con poco que hacer que se meten en las vidas de los demás. En este sentido la novela me está recordando mucho a las hilarantes novelas de Mapp y Lucia de E. F. Benson o a las algo más serias de Nancy Mitford.

Saludos