Un HDR bien aplicado y una pantalla bien ajustada no significa más oscuridad, sino simplemente más rango dinámico, es decir más diferencia entre los brillos más altos y las zonas más oscuras ampliando el rango visible acercándolo a lo que percibimos en la realidad.

Resultado: brillos aumentados más espectaculares y más detalle en la sombra.

Las películas oscuras con un buen HDR salen beneficiadas, no perjudicadas.