Por cierto. Anoche pude ver esta película en una TV Samsung con capacidad 4000 nits HDR y la mejora gracias a que la TV podía soportar nativamente casi la totalidad del rango dinámico HDR de la película bajo el cual ha sido masterizada fue la noche y el día pues marcó definitivamente la diferencia respecto a otras teles de menor capacidad.
No olvidemos que el concepto HDR como tal no existe, y si existe, es totalmente dependiente de las decisiones que, acertadas o no, adopten los encargados de efectuar el grading sobre el monitor de estudio. Sin embargo, lo que sí que existe, y es lo único que de verdad vale, es una especificación perfectamente definida que indica que HDR puede llegar hasta 10.000 nits. Después, el concepto HDR como tal depende de los coloristas, directores de fotografía y/o responsables del máster UHD, y ahí ellos son los únicos que deciden a nivel técnico si una película ha de ser a 200 nits o 10.000, 4000, 1000 o 600 nits.
Con esto que quiero decir? Pues es bien simple por lo obvio, que una TV cuanto más capacidad tenga para cubrir nativamente la especificación HDR, más preparada estará para presente y futuro a la hora de procesar y representar con la mayor fidelidad posible la totalidad de películas UHD editadas en función de las decisiones que sobre ellas hayan adoptado los coloristas y directores de fotografía. Y ya hemos visto que en este mundo del HDR las películas nos pueden llegar de todas las maneras imaginables. Desde títulos que no pasan de 300 nits, a títulos que hacen un uso total de la especificación HDR con un impacto verdaderamente espectacular, como esta de Jumanji, que es una gozada poder disfrutarla en una TV con capacidad para cubrir la casi totalidad de su rango dinámico.