Otra bizarra y truculenta exploitation de "artes marciales" digna de Vinegar Syndrome.

Una banda de rock y artes marciales debe enfrentarse a un grupo de motoristas ninja que han interferido con el tráfico de narcóticos en Florida. Película filmada en 1987 y recuperada en 2012, momento en el que obtuvo un estreno en cines americanos.

Mítico truñaco con un guión delirante y unas actuaciones caseras dignas de un vídeo de la primera comunión, que lo convierten en un producto muy entretenido y de placer culpable.

Aquí una reseña por parte de Video Buck (con spoilers):