Una vez me he enterado lo que han hecho con Toy Story 2, censurandola por el puñetero MeToo, he lamentado horrores haber pagado entrada para ver esta.
Acabo de enterarme, para ilustrar un poco:
Ya es que no se va a poder hacer humor de ningún tipo. El día que los Looney Tunes o Tex Avery estén en el punto de mira van a quemar pilas de celuloides...