A mí la película, manteniendo los pies en el suelo y reconociendo que es un truño como una catedral, me gustó mucho y a lo tonto me la he visto al menos 5 veces.
La razón puede ser que después de la descafeinada película de Thomas Jane (y también me gustó, que conste) estaba deseoso de ver a un punisher de verdad, de los que revienta cabezas y hace salpicar la sangre. Punisher: War Zone es mediocre a más no poder y sus actores de risa, pero al menos es la adaptación más fiel que se ha hecho del personaje, y lo más importante de todo, entretiene.