Vista.
Voy a resumir que estoy en mitad del curro.
BUENÍSIMA. Vale que no sea una obra maestra y que a mitad de metraje pierda un poquito de fuelle (le sobran unos 15 minutos), pero es un espectáculo vibrante, divertidísimo, entretenido a más no poder, lo mejor que ha rodado Scott en aaaaaaaños. Y encima, deja un poso de positivismo impensable. Es una cinta que desprende buenrollismo y sí, también mucho amor por el cine, que de eso el señor Ridley sabe mucho (o sabía, mejor dicho). Los últimos minutos son EMOCIONANTES, y las escenas durante los títulos de crédito todo un hallazgo.
Recomendadísima!