Esta serie solo la sustenta el fandom tóxico del segundo juego, que rozan el fascismo.
De lo contrario, se vería como lo que es: una mediocridad y de lo peor en adaptaciones.
Esta serie solo la sustenta el fandom tóxico del segundo juego, que rozan el fascismo.
De lo contrario, se vería como lo que es: una mediocridad y de lo peor en adaptaciones.
"Entré directamente, a lo Bogart, como habia hecho cien veces antes"