
Iniciado por
DrxStrangelove
Bueno, antes de nada, te agradezco el tono.
Entiendo perfectamente lo que quieres decir. Básicamente porque casi todo el mundo ha madurado como espectador de la misma manera. Inconscientemente consideramos: “si la película hace apología de una idea opuesta a mis creencias me molesta y la rechazo; e incluso diré abiertamente que es mala apoyándome en mi disconformidad que será suficiente para fundamentar mi estimación”. Evidentemente esto se complica conforme vamos adquiriendo conocimientos y nos volvemos más críticos, pero es una situación que inconscientemente hemos recorrido (o recorremos) todos.
Pero ojo, porque esto es muy peligroso. Y lo es por varias razones. Primero porque confundimos conceptos al creer que una película es mala porque no estamos de acuerdo con ella, y no tiene nada que ver una cosa con la otra, y segundo porque si uno solo está abierto a aceptar aquello que le reitera estará evitando enriquecerse mediante la confrontación de ideas. Y esto, aparte de ignorantes, puede producir intransigentes y extremistas.
No quiero alargarme porque es un tema complejo y probablemente habrá quien piense que excede el motivo del hilo, pero vamos, que creo que esta película puede ser vista desde ángulos muy interesantes aunque se pueda dar el caso de no estar completamente de acuerdo con ella. Pasa exactamente igual que con “El Manantial” de Vidor, que por lo visto Corbet la tuvo muy presente al escribir “The Brutalist”. Una película que pone el individualismo (casi propio del superhombre -tal y como lo concebía el nazismo-) por encima de la cooperación o el colectivismo. Su mensaje, entre lineas, es obsceno, pero ¿es una mala película?, no. En un plano más intelectual y reflexivo, aunque hace apología de algo que no te gusta, puede servir para llegar incluso con más fuerza a conclusiones ya preestablecidas porque el contenido que te propone para jugar es inteligente. Por eso hay que ir con cuidado y no siempre relacionar la calidad con el contenido, sobre todo si quieres tener herramientas para combatirlo. Pero no rechazarlo por puro instinto o acto reflejo porque si no no se aprenderá absolutamente nada.
Dicho esto, obviamente me parece bien si consideras que “The Brutalist” no te ofreció lo suficiente como para reanalizarla y prefieres quedarte con tu primera valoración, faltaría más. Eso ya que cada uno haga lo que considere oportuno. Al explicar mis impresiones no pretendía animarte a volver a verla sino tan solo ofrecer mi punto de vista del final, que era diferente, nada más.