Cita Iniciado por tanis79 Ver mensaje
Y qué más da que esté muerto? La sobrina se convierte en un personaje esencial en la segunda parte en un papel de observador de su tío. No habla, sólo observa. El mensaje que a mí me llega es el mismo que dice el artículo: pobrecitos nosotros y qué mal nos tratan. EEUU, la tierra prometida, no es para nosotros, la tierra prometida para nosotros es Israel.

Da igual que la visión entre el tío y la sobrina sea distinta porque lo que muestra la peli también es una crítica si quieres al capitalismo (que no digo que esté mal) y el mensaje que pervive es el de ella en su epílogo. La primera parte es un intento de sobrevivir en EEUU, la tierra de las oportunidades, y la segunda la muestra de que no la puede llegar a obtener.

E insisto en que la peli está muy bien hecha pero a mí esa parte me deja frío aunque tuviese sentido en su momento. A día de hoy en vista de los acontecimientos me parece incluso cínico y me deja fuera.
Pero es que esa es la opinión de la sobrina, que hace exactamente lo mismo con su tío que el magnate: aprovecharse de la obra de László, de su vida, para apoyar y reivindicar su propia postura política y otorgarse la razón. ¿Quién te dice que esa postura es a su vez el propio posicionamiento de la película o del director? Y en cualquier caso, que la película no se decante ideológicamente por lo que uno considera satisfactorio, ¿la hace menos buena? ¿una película tiene la obligación de satisfacer nuestras creencias o ideas para poder considerarla buena?

No lo sé, no lo tengo yo tan claro. Tengo que volver a verla para poder tener una idea más clara de todo, pero mis impresiones no fueron por ahí al acabarla. Simplemente pensé que el discurso de la sobrina, que no comparto en absoluto, no era el mensaje principal de la película, sino un elemento más de todo su contexto que como el resto brinda la posibilidad de ofrecer muchísimas lecturas.