Y qué más da que esté muerto? La sobrina se convierte en un personaje esencial en la segunda parte en un papel de observador de su tío. No habla, sólo observa. El mensaje que a mí me llega es el mismo que dice el artículo: pobrecitos nosotros y qué mal nos tratan. EEUU, la tierra prometida, no es para nosotros, la tierra prometida para nosotros es Israel.
Da igual que la visión entre el tío y la sobrina sea distinta porque lo que muestra la peli también es una crítica si quieres al capitalismo (que no digo que esté mal) y el mensaje que pervive es el de ella en su epílogo. La primera parte es un intento de sobrevivir en EEUU, la tierra de las oportunidades, y la segunda la muestra de que no la puede llegar a obtener.
E insisto en que la peli está muy bien hecha pero a mí esa parte me deja frío aunque tuviese sentido en su momento. A día de hoy en vista de los acontecimientos me parece incluso cínico y me deja fuera.