El tipo es despreciable a tantos niveles que repele.
Formales incluidos.

Y su falta de concreción, imprecisión y la vaguedad de sus declaraciones deberían tener consecuencias. Como Co-CEO debería ser capaz de exponer meridianamente qué es canon y qué no lo es y delimitar en consecuencia, y no apelar a una arbitrariedad y falta de juicio que podría comprenderse en alguien ajeno a la empresa pero que en su persona es indefendible.