
Iniciado por
Casiusco
Trevorrow. No tiene ni tuvo la entidad mínima necesaria para afrontar un proyecto de esa dimensión: un capítulo de Star Wars, que, a priori, podría ser el último, el final, o, cuanto menos, el que cierra la trilogía. "Jurassic Word" como mayor mérito es suficientemente descriptivo, tanto por su calidad como film, como por las características que lo caracterizaban, puestas en relación con el perfil de público al que normalmente éstas se dedican. Trevorrow es un industrial, unos dirán mejor, otros decimos peor; pero nunca ha sido un cineasta.
Posible director. No somos pocos los que anhelamos, pedimos, o solicitamos al viento, que un proyecto tan importante -y trascendente- sea afrontado por un grande, un cineasta; alguien con peso específico para asumir lo que Star Wars es, lo que hoy supone, y llevarlo a un punto de entidad propia, coherente consigo misma, pero valiosa; donde la saga más importante de la historia del cine pueda caminar -y ofrecer un teórico final- acorde con lo que supone e implica. A todos los niveles. Un film más allá de refritos, nostalgia, y productos enlatados cuyas posibilidad de envejecer bien radican mayormente -y a veces únicamente- en la herencia que recibieron de películas que se hicieron en una galaxia muy muy lejana.
El plan. Leyendo la noticia del despido de Trevorrow, Google me acercó unas declaraciones de Rian Johnson confirmando que "no hay plan" para Star Wars, que no están siguiendo una línea argumental, historia, o intención predeterminada. O lo que es lo mismo: cada película coge lo que le deja la anterior, sin más. Sin dirección. Sin propósito. Como si en vez de un episodio más, fuesen simples capítulos. Aquí radican muchos de los problemas sobre los cuales se ha debatido, y en este contexto podía tener sentido Colin Trevorrow; sentido porque, en el fondo, subjetivamente, esta perspectiva sobre la saga, cual churrería, sin una verdadera historia o intrahistoria que contar, depaupera -para muchos de nosotros- lo que la saga es. Difumina su valor intrínseco, reduciéndolo a fuegos artificiales. La fuerza ya no existe, ahora es sólo un McGuffin para justificar el CGI.
Lucas. Tenía y hacía cosas que gustaban al seguidor, al crítico, o al cinéfilo; y cosas que no. Por unas era criticado, y por otras alabado. Por algunas parecía visionario, y por otras se le vilipendiaba. Pero lo más curioso -y revelador- es que, esta manera de concebir la tercera trilogía, ahora, la mera sucesión de películas, o la dirección de las mismas, es todo lo que él no hubiera hecho. O lo que él hacía. No hay plan, no hay historia, la fuerza reside en el revival, no se asumen riesgos, no se "crean-mundos" per sé, la solemnidad ha quedado en hype, la fuerza es un arma como lo era el cinturón de Batman, los nuevos personajes no son planos porque su profundidad es prestada, y las escenas culmen se pueden confundir con películas que otrora nunca hubiesen aspirado a compararse con Star Wars. Lo cual no significa que no podamos entretenernos viéndolas, ir al cine, o comprarlas, incluso recomprarlas. Pero ya no es lo mismo. Todo se va desvirtuando poco a poco. Y esto cada vez suena más a que Lucas no sólo era el padre de Star Wars, sino que, con mayor o menor tino, guiaba cada uno de sus pasos. Cuando él desapareció su modus operandi se fue con él. Y comenzaron los revival, y las improvisaciones o soluciones fáciles como método. Lo que hizo Lucas gustará más o menos, pero no solía apelar a la solución fácil, o a la comodidad, sino a cierta imaginación, cierto mundo. Y cierta fuerza.
Sé que no va a ser así, como seguidor de La Saga lo asumo, pero mi favorito, y quien más capacitado está para llevar esto a buen fin, y darle el final que esta Saga merece, es George Lucas.