Bueno, ya he visto la serie y me he gustado, aunque menos de lo que esperaba. Para empezar os diré que si estáis esperando una serie con grandes batallas (tal y como dan a entender los trailer), podéis iros olvidando, porque no hay ni una, como mucho alguna pequeña escaramuza. A mi modo de ver, estamos básicamente ante una serie de intrigas palaciegas. Si os mola el rollo japo, como es mi caso, es posible que la disfrutéis, pues tiene muchos puntos a su favor, como por ejemplo: la ambientación, vestuario, maquillaje y peluquería, efectos especiales y un buen reparto, aunque en este último punto debo decir que el prota o coprotagonista (el occidental), es una pésima elección de casting. Personalmente, considero que la serie es básicamente Hiroyuki Sanada, quien hace un trabajo fantástico, aunque también destacaría la labor de Tadanobu Asano y de la preciosa Anna Sawai. Algo que no me ha gustado nada de nada, ha sido que el 90% de la serie no esté doblada y te pases la mayor parte del tiempo leyendo, puesto que cuando hablan entre sí los japoneses, han decidido filmarlo en dicho idioma y no doblarlo y esto hace que la experiencia de su visionado no se disfrute como es debido.