únicamente por la escena de los patines merece la pena la película. Es imposible que los ojos no se te pongan como platos. Y lo que no son los ojos...

La película justita, es verdad que me he reido más de lo que esperaba (el tema de las erecciones, el jefe como va pasando de la música al whisky y de ahí a meterse cocaína, todo el tema de Disney, el tema del porno) Lo que pasa es que o te ries o te aburres, por lo menos yo he tenido esa sensación, además de un ritmo bastante raro. pero bueno, hora y media que pasa más o menos rápido y en la que te echas algunas risas, ya os digo solo por ver a la Cameron merece la pena.

Un saludo.