A mí me preocupan más los que cesan el visionado y se ponen a pensar en los "perturbados" que disfrutan esas películas, que los que las vemos hasta el final.

Hay gente que sabe diferenciar perfectamente la realidad de la ficción y que no necesariamente tiene que gustarle el gore y los desmembramientos de una película, sino que busca la sensación de pasar un rato tenso, agoviado, sabiendo perfectamente que lo que ve es despreciable e irreal.

Lo dicho, me asustan más aquellos que piensan que los que vemos "Hostel", "Saw", "La Matanza"... somos perturbados que torturamos animalitos.