Creo que pocos realizadores pueden alcanzar el nivel de sofisticación y espectacularidad de la que siempre hace gala Verbinsky. Únicamente encuentro contraproducente el intento de contentar a todos los públicos y un generoso metraje (incluyendo las recurrentes apariciones de los narradores mariachis). Por lo demás, una joya de la animación con situaciones divertidísimas que entremezcla elementos nacidos de la basta filmografía de su estrella, desde MIEDO Y ASCO EN LAS VEGAS hasta EL SUEÑO DE ARIZONA. Por cierto, grandísimo diseño de personajes correspondiéndose con arquetipos del género.