Tenéis una idea equivocada de lo que es un niño. La mayoría de las cosas que estáis diciendo no ofrecen ningún problema para ellos. Naturalmente hay niños y niños, y lo lógico es conocer el tuyo. Si a tu niño le da mucho miedo el dinosaurio de "Toy Story"... pues bueno, no es imposible, pero sí raro. Lo que se hace en esos casos es trabajar ese miedo: preséntale cuentos de dinosaurios amables. O si lo que le da miedo es un conato de violencia, relativízasela, contextualízala. Como lo que se hace cuando le explicas a un niño que se ha muerto alguien. Por muy ateo que seas, no le dices "se acabó todo, se ha fundido con la nada, ya no queda nada de él, ahora se le comerán los gusanos o le incineraremos". Le dices cosas más bonitas tipo "sigue con nosotros en nuestro corazón", o "cada vez que vemos algo que nos recuerda a él, él es feliz" o incluso "está en el cielo", con dos cojones (igual que un ateo bien puede mantener la tradición de los Reyes Magos, sin hipocresía ni contradicción alguna)
Pero tenéis una idea equivocada de ellos. Si jugais un poco más con niños, o pegais oido a sus juegos, veréis que desde los clásicos jugar a vaqueros e indios, ladrones y policías, o sus carreras con coches (que si se chocan entre sí les gusta más), sus juegos incluyen la noción de violencia y la de bien contra mal. Naturalmetne que sí, porque jugar es aprender, y ellos están descubriendo el mundo, un mundo lleno de hijos de puta, de cosas feas y de gente peligrosa. De ahí que los monstruos, y el lobo, y la bruja, son necesarios en la infancia (con moderación, con psicología infantil). De ahí que ya los cuentos infantiles escondan hechos luctuosos y personajes terribles. De ahí que ya en "Blancanieves" (hablo de Disney, no de Pablo Berger) hubiera pasajes casi-góticos y escenas violentas. Todo eso es necesario, bueno y no tiene nada de problemático, con la ayuda de un adulto mejor.
Así que dejad a los niños ser niños y no les sobreprotejáis. En lugar de eso, controlad los VALORES. Lo que es malo para un niño es aprender malos valores. Cualquier historia que fomente la amistad, el honor, la lealtad, la solidaridad, el afán de superación, el trabajo, etc, etc, es buena. Cualquier historia que tenga como héroe o personaje "guay" a un trepa, vago, un racista, etc, etc, es mala. Porque eso es lo que van a aprender. Aprenden que "molan" la gente de "Gran Hermano" y la música reggaetton con su machismo. Y eso sí es preocupante, no Coraline, o Para-Norman o Cruela Deville.