Una pésima noticia para la saga, en mi opinión. Para mí lo que marcaba la diferencia era el talentazo del director, tan presente en cada toma. Era inevitable que tras realizar dos películas infantiles tan notables terminaran rifándoselo en Hollywood, necesitados de buenos cineastas para sus remakes/secuelas/precuelas/reboots infantiles. Ahora anda un poco liado el hombre, tratando con Disney (Pinocho) y Warner (Willy Wonka).