Que una marcianada como Emilia Pérez y un film de serie B (en el sentido más elevado del término) como La sustancia hayan acaparado tantas nominaciones me parece una sorpresa (agradable). Lástima que, al final, Margaret Qualley no haya rascado nominación. Ni Robin Carolan por su portentosa partitura para Nosferatu.
Pero lo que más me ha gustado es que se hayan acordado de Sebastian Stan después del boicot que sufrió este hombre por parte de otros actores que salían en las quinielas. Menudo bofetón simbólico para estos señores. No va a ganar, pero ojalá lo hiciera para ver la cara que se le quedaría a más de uno.