A ver... yo soy fan de Chucky. Tengo todas las ediciones en VHS que hay de Muñeco diabolico y sus dos primeras secuelas. En su día alquile la primera parte mil veces. En el videoclub, compré todo el material promocional que salió con la segunda entrega (un llavero, un poster, un muñeco, pegatinas...) y cuando salió la tercera entrega la alquilé raudo e ilusionado, aunque el nivel bajaba bastante. También soy fan de La novia de Chucky... aunque no es Chucky. La esencia de Chucky es ese muñeco popular de sonrisa adorable, que en la oscuridad del dormitorio infantil cambia su rostro al de un asesino amenazador. En La novia... ya cambiaban eso. Un asesino pasa a ser el héroe. Dos versiones de plástico de Bonnie y Clyde malhabladas que comen, sueltan tacos, fuman, follan, e incluso engendran. El personaje quedaba completamente desvirtuado, y nunca me gustó el nuevo aspecto cosido, pero bueno, lo entiendo.
La novia de Chucky desvirtua un poco al personaje, pero es tan divertida, tan referencial, que se le perdona todo. Es, como han dicho por ahi, una pequeña joya de la serie B. Ahora bien... La semilla es un puto bodrio, dígamoslo ya. Soy el primer fan de la saga y del personaje, pero eso no hay por donde cogerlo. Además de ser una basura de película sin sentido, ni siquiera respeta las claves del personaje más básicas. Un asesino en serio que detestaba estar metido en un trozo de plástico, de repente pasa a ser una especie de crío repelente que quiere ser un muñeco porque "le mola mazo". Entiendo que hay que renovar el personaje para las nuevas generaciones, pero eso, que en mi opinión, se hacía con éxito en La novia... en La semilla fracasa. No es Chucky. La película es un aborto cinematografico y el personaje ya no es Chucky. Por lo tanto, espero bien poco de nuevas entregas que irán reorientadas a público adolescente y se olvidarán del viejo fan que ahora es treinteañero. Mis esperanzas de que retomen personajes clásicos como Andy Barclay se reducen a 0. Aun asi, como fan irredento que soy, iré a ver nuevas entregas.