Con esta película vuelve a verse esa necesidad que hay en general de ser verdugos y decir lo que si y lo que no dentro de este circo. Creo que con Aronofsky termina pasando lo que con W. Refn por ejemplo, son personajes con cierta tendencia a la pedantería y obras en consecuencia a las que mola darle palos si se pasan de artistas. Mientras facturen películas fácilmente oscarizables y donde la trama tiene un desarrollo coherente por si mismo bien, pero en el momento que tiran por otros derroteros las antorchas empiezan a asomar la cabeza...
Cómo se soluciona? Con documentación y empatía.




LinkBack URL
About LinkBacks
Citar
