No me gustó, me pareció una pasarela de modelos para el lucimiento de Jessica Chastain. Sí, ya sabemos que es muy guapa y lo bien que le quedan el centenar de modelitos que saca, pero la película acaba siendo reiterativa.
La escena que más me gustó fue la que comparte Chastain con su padre, Kevin Costner, en el banco de un parque.