Cuando Microsoft presentó XBOX 360 en 2005, sorprendió a todos (incluido Sony) con una máquina de juegos realmente potente y versátil que despachó millones de unidades en muy poco tiempo. Sin embargo, la consola no era tan buena a nivel de hardware, pues sufría de problemas de ventilación y sobrecalentamiento. Parecía como si Microsoft hubiera "empaquetado" componentes de PC dentro de una caja, sin hacer las pruebas de estrés necesarias para garantizar su uso en condiciones de juego intenso.

Así, muchas de esas consolas de las primeras líneas de fabricación, al cabo de unos meses de uso, sufrían cuelgues o llegaban a dejar de funcionar por completo, generando frustración en los primeros compradores, que habían pagado un buen dinero por su XBOX.

Aquel problema se denominó "RRoD - Red Ring of Death" (anillo rojo de la muerte), en referencia a que la consola mostraba un aviso luminoso rojo de error en el anillo frontal. El fiasco del anillo rojo, que debería haber significado una gran debacle para el futuro de XBOX, fue solucionado por Microsoft con bastante solvencia. Si la consola ya no se podía devolver al centro comercial, Microsoft se comprometía a sustituirla por otra funcional en un plazo inferior a 15 días, enviando un transportista a casa del usuario sin coste y devolviéndola en perfectas condiciones, tantas veces como fuera necesario.

Es decir, Microsoft podía cambiarte hasta 3 y 4 veces la consola. Mientras tanto, fue cambiando y evolucionando el diseño de las placas base y los componentes que integraba XBOX 360, reduciendo el calor y el ruido año tras año, hasta llegar a una revisión total del hardware, conocida como XBOX 360 Slim, de menor tamaño, ruido, consumo energético y disipación térmica, con una tasa de fallos prácticamente nula.

¿Por qué contamos todo esto? Pues porque ahora que ha sido anunciada oficialmente XBOX ONE, algunos periodistas y usuarios ya se ponen la venda antes de sufrir la herida, planteando la siguiente duda razonable: ¿Será XBOX ONE otra consola de diseño apresurado y defectuoso?

A eso, Phil Spencer tuvo algo que decir hace poco:

"El mismo equipo que ha diseñado el hardware de XBOX 360 Slim está construyendo XBOX ONE, y el trabajo que han hecho hasta ahora traslada nuestra confianza en la fiabilidad de la nueva consola."

"Aprendimos muchísimo con [el problema] de lanzamiento que tuvo XBOX 360, y nos hicimos cargo de nuestros usuarios extendiendo la garantía. Trinity (XBOX 360 Slim) habla por sí misma".

Lógicamente el amigo Spencer no nos va a decir que XBOX ONE será una caja de zapatos llena de chatarra, su trabajo es decirnos que será una máquina perfecta (lo sea o no). Sin embargo los procesos de fabricación, integración y testeo han evolucionado muchísimo en los últimos 7 años, así que sería extraño que se volvieran a repetir fiascos como los de las luces rojas en X360 o las luces amarillas de PS3

Fuente: Edge