La calidad es peor, efectivamente. De hecho, a mí me gustaría que, si el futuro es streaming, no se centrasen tanto en vendernos saltos de resolución, 8K, 16K, etc. que poco van a aportar ya y, según mejoren las conexiones, vayan aumentando el peso de los archivos, aumentando el bitrate. El problema es que no es tan fácil de vender desde el punto de vista del marketing, claro, pero de esa forma tendríamos películas con calidad equiparable a los discos físicos UHD. No digo ahora mismo sino en unos años cuando la fibra esté más implantada y las conexiones sean 4 o 5 veces más rápidas.