Esa escena es un claro ejemplo de lo que no se debe hacer con un guión. Te gastas 2 horacas de peli en no contar nada para soltarlo todo en un diálogo que es exposición pura y dura que además adornas con un lenguaje pedante para darle cierto aire filosófico o profundo.
Veo a la tercera entrega mucho más equilibrada que a la segunda a pesar de los indudables defectos en ambas.