Ese mismo efecto quedó mucho más conseguido en El poder invisible, con el mismo Karloff en plan asesino loco y radiactivo.
Cierto, mucho mejor... treinta años ANTES.
La de David Keith es un horror, pero de loca que es tiene su gracia.
Tengo en mente una idea para adaptar EL COLOR... Se la conté a Paco Plaza y le encantó, y me pidió que le escribiera una sinopsis. Aún está esperando...