Dos o tres veces al años acudo con mis hijos a comer a estos sitios, al igual que dos o tres veces acudo a comer a algún estrella Michelín. En cada lugar se a lo que voy y lo que voy a pagar. No le veo el mínimo problema, mientras el 99% de las veces se coma en casa como es debido.

Romita, te aburres bastante ¿no?