Hacía tiempo que no me lo pasaba de verdad bien con una película bien cuidada en sus detalles con ese calado de película americana que hace años hubiera sido imposible de hacer por falta de medios, o de ganas, porque con muy poco la película tiene unas riquezas visuales muy destacables.
La historia resulta creíble. Sin estridencias. Puede haber sido el pasado de cualquiera que viviera la transición. Todos los personajes están donde deben. Sin héroes y sin villanos. Solo gente sobreviviendo y haciendo lo que la gente espera de ellos. Un arco del protagonista que tiende cada vez más a lógico porque la fortaleza de uno nace de los miedos. El paradigma perfecto de "dime con quien andas y te diré quien eres".
Creo que de todo este año es de las películas que más me han gustado y en general de cine patrio creo que da mucho. Lo mismo tira para atrás de entrada pero es una buena película que no se hace pesada y que resuelve todo de manera coherente.