Vista por fin ayer, en Digital 3D.
En una palabra, MARAVILLOSA.
Spielberg y Jackson se enfrentaban a un reto bastante difícil: convertir el trazo sencillo de los dibujos de Hergé en un espectáculo 3D de contenido hiperrealista ... Y lo consiguen con creces; y todo gracias a lo que hace grande a los cómics: la efectividad de las historias, el humor de los personajes, y sobre todo, al desbordante sentido de la aventura que contienen.
Mucho se ha hablado de lo simplista del personaje de Tintin frente a sus compañeros de viñetas (Hernández y Fernández, el capitán Haddock, Tornasol, la Castafiore ...), pero en realidad era eso lo que le hacia tan simpático para el lector. Te convertías en él y vivías sus aventuras dentro de su gabardina y sus pantalones bombachos. Spielberg, Jackson y sus guionistas trasladan todo ello muy bien al personaje en pantalla: joven, curioso, incansable e intrépido hasta la médula.
La película coge elementos de tres de los álbumes más conocidos: El secreto del Unicornio, El tesoro de Rackhan el Rojo y El cangrejo de las pinzas de oro ... Y los mezcla realmente bien, tomando unas decisiones interesantes, como hace que Sackarine sea ...
Spoiler:
Tiene escenas entretenidísimas y cojonudamente narradas, como la investigación del Unicornio, el encierro en el Karaboudjan, la presentación de Haddock y el escape; una set piece en si misma que podría haber pertenecido a cualquier película de Indy.
Pegas? Pues que hacia la mitad la peli empieza a adolecer de un exceso de hipervitaminosis de acción digital. Todo el plano-secuencia de ...
Spoiler:
... Pero, por otra parte, los momentos de puro "Slapstick" que caracterizan mucho del humor en los cómics están perfectamente trasladados, y Spielberg los maneja de forma sublime (gozo solo de pensar en el juego que puede dar Tornasol en la posible secuela, con su desesperante y divertida sordera "selectiva", que tanto hace desesperar a Tintin y Haddock).
En cuanto al 3D, esta es uno de los pocos films que están verdaderamente pensados para ver así, pues atesora un sinfín de movimientos de cámara, giros y travellings imposibles, que dejan a Zemeckis y sus Polar Express o Beowulf en pañales. De hecho, ver esta peli en 2D deber resultar recargada e incluso algo cargante. Pero se le perdona, porque la verdadera razón de ser de toda la planificación, como digo, es el de verla en un esplendoroso 3D.
En resumen, una gozada. Como fan irredento de los cómics de Tintin, esperando desde YA las siguientes entregas.
Un saludo.