Pinta interesante el proyecto, y arriesgado. Muy arriesgado. Por intenciones artísticas y la más que segura polarización/polémica que tendrá a su alrededor, como ya le ocurrió a La Pasión de Cristo.
Pero si Gibson ha conseguido el dinero, ole sus huevos.
Semejante material en manos de alguien tan visceral puede ser algo tremendo (o tremenda cagada... Yo creo que no habrá término medio).