Vista, en copia digital.
Aséptica reconstrucción del asesinato de Abraham Lincoln, y del posterior juicio a la única mujer implicada en el complot para matarlo: Mary Surrat (muy bien interpretada por Robin Wright). Su abogado a la fuerza, Frederick Aiken (correcto James McAvoy), pasará de una aptitud culpabilizadora (como toda la nación en esos difíciles momentos), a un sentimiento de comprensión por la situación de la acusada: acorralada por una series de pruebas circunstanciales en un juicio militar rápido y precipitado, fuera de todo rango constitucional.
La lucha contra los abusos de poder y la necesidad de una justicia rápida y contundente en según qué tiempos y situaciones es el motor de toda la película (y seguramente lo que impulsó a Redford a realizarla). El problema es que el film resulta demasiado plano, didácticamente convencional. Está bien narrado, pero le falta chispa. me recuerda en muchos momentos las asépticas reconstrucciones de films como "Gettisbourg" (de hecho, la American Film Company, impulsora de varias iniciativas para preservar y recordar la historia de EE.UU., actúa de coproductora de la película).
El juicio contiene todos los tópicos de este subgénero (personalmente no me importa, adoro las películas de este tipo); y la peli tiene la ventaja que va de menos a más, pero no se te quita en todo momento la sensación de correcto film de sobremesa, perfecto para ver la típica tarde que no tienes nada mejor que hacer...
Un saludo.