En el pase en que la vi yo el año pasado, hubo aplausos en esa escena![]()
En el pase en que la vi yo el año pasado, hubo aplausos en esa escena![]()
Entretenida. No creo que pase a la historia con letras mayúsculas, pero cumple como espectáculo. No se puede comparar argumentalmente con el clásico del 53, porque no tienen nada que ver. Eso sí, aquí otro que muere (es un decir) por la película de Vincent Price.
Sinceramente, la quité del DVD nada más llegar al pueblo (cuando entran a la iglesia). Me quedo de largo con la pelicula de Vincen Price. Aún recuerdo a mi madre sentándome para que la viera en "Mis terrores favoritos" por el UHF (ahora conocida como La 2).
La de Vincent Price tiene algo que no tiene la moderna (menos gilipolleces a mi gusto). Mientras que la del 53 me tuvo amarrado a la silla, la moderna no pudo retenerme.
Te perdiste lo mejorIniciado por Alpha3
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Le cuesta un poco arrancar, pero a mí no me pareció taaaaaan mala. Collet Serra está decente (tiene un par de momentos soberbios) y la parte final es bastante impactante.
La historia es normalita y las muertes están chulas.
Para pasar el rato (que es lo que se proponen los films de Dark Castle) pues ya va bien.
Por cierto acabo de ver en IMDB que la nueva peli de Dark Castle está dirigida por Stephen Hopkins, va de rollos religiosos sobrenaturales, protagoniza Hillar Swank y tiene música de Philip Glass. ¿¿??
Viene un reportaje en el Fotogramas de este mes sobre ésa peli de Hillary Swank![]()
Película con abundancia de críticas y valoraciones negativas que a juicio de un humilde servidor, no merece tal escarnio, aunque puedo entender el porqué no terminó de convencer ni agradar, siendo el principal problema, que se parece demasiado a La Matanza de Texas de 2003.
Porque sí, guste o no, esa es la realidad: tanto a nivel de fotografía, como tomas realizadas y estética, es muy similar a las presentes en el remake de La Matanza de Texas, pecando de un excesivo "homenaje". Es evidente que el director se inspira claramente en dicha cinta e imita la misma atmósfera, transmitiendo a través de idénticos colores, tonalidades y fotografía, ese ambiente oprimente, decadente, inquietante, insano, tétrico, macabro, tenso, oscuro, sórdido y de podredumbre que tan bien lograba Marcus Nispel. Por replicar, incluso replica en uno de los asesinos, la icónica apariencia de Leatherface, siendo ambos personajes muy parejos, poseyendo los dos una máscara que oculta su rostro (por motivos encima sumamente semejantes) y portando el clásico peto. A eso se le añade una duración excesiva para lo que se cuenta y se muestra (casi 107 minutos de duración, para un ejercicio narrativo y visual que podría haberse condensado perfectamente en 90 minutos o incluso algo menos), implicando un ritmo algo lento hasta el ecuador de la cinta, junto con unas escenas violentas comedidas (no son especialmente numerosas y explícitas, sucediendo alguna incluso fuera de cámara) que da como resultado una producción que para muchos no será satisfactoria fruto de las obvias similitudes en estilo, enfoque y rodaje respecto a La Matanza de Texas de 2003 y una violencia limitada, esperándose un mayor índice y presencia de hemoglobina.
Ahora bien, considero de justicia remarcar también sus aciertos. La dirección es sobria, con un uso acertado e inteligente de recursos como el picado y contrapicado, que sirven para resaltar ciertas sensaciones y situaciones, potenciando la atmósfera opresiva. Los planos disponen de firmeza, apreciándose con claridad lo que sucede, gracias a una grabación hábil que no incurre en las típicas tomas borrosas y difusas debido a un movimiento excesivo, alocado y repentino de la cámara. Por otra parte, aunque los personajes gozan de ciertos estereotipos habituales en el género, en este caso existe una cierta justificación vital que avala dicho comportamiento. Además el manido recurso de forzar la separación y división del grupo, con excusas peregrinas o compartimientos irracionales, se ve en gran medida mitigado en esta producción fruto de causas más lógicas y actitudes, que más allá de los momentos de mayor caos, miedo, desconcierto, dudas, confusión, tensión o locura (donde es entendible que una persona no actúe con total raciocinio), se aprecia una tendencia de los personajes por ser medianamente cautos y precavidos, no tendiendo a ser tan ingenuos como se acostumbra en el género, desconfiando de ciertas situaciones, lo que constata un mínimo esmero y cuidado a nivel de guión (aunque eso no previene, ciertas concesiones y licencias).
También es digno de destacar los efectos especiales, bastante logrados, conseguidos y realistas, siendo considerable el esfuerzo y empeño acometido sobre todo en la faceta artesanal. No son muchas las escenas donde brillen pero cuando hacen acto de presencia, se muestran con mucha fuerza e intensidad. Las actuaciones, al contrario de lo que se suele expresar, cumplen con su cometido, siendo bastante creíbles, incluso Paris Hilton está aceptable, no desentonando en su rol. Finalmente, aunque la ambientación es un calco de La Matanza de Texas de 2003, a quienes les agradara dicho espectáculo, seguramente puedan disfrutar de esta cinta al ofrecer un enfoque similar, enfatizando en los mismos aspectos y éxitos.
Claramente no estamos ante una obra maestra, ni siquiera un referente del género, pero no es una mala producción, es una película correcta que peca de basarse demasiado en La Matanza de Texas de 2003 (sobrepasando incluso en ciertos momentos el mero ejercicio del homenaje, rozando el descaro) y disponer de una violencia algo descafeinada junto con una duración excesiva, pero en líneas generales es un espectáculo bien rodado y solvente, que no supone una afrenta al género como puede ser el caso de entregas como No Respires o The Collector (especialmente su secuela, que es abominable, tratándose de un insulto a la inteligencia del espectador fruto de la cantidad obscena de situaciones inverosímiles y absurdas que se suceden, una detrás de otra).
Spoiler:
Última edición por Serkenobi; 18/09/2024 a las 16:16