Rompe con los topicos, pero para despistar al espectador se recrea en ellos en el primer acto. Un universo reconocible a lo Posesion infernal y La matanza de Texas, para enseguida deconstruir el genero como pocos films lo han hecho. Recuerda a Scream por su tono (comparten al director de fotografia Peter Deming que hizo misma labor en Scream 2 o Evil Dead II, lo cual no es casual), repitiendo jugada con todo aquel discurso del metacine y la autoparodia. Esta especialmente dirigida a los fans del genero, con una medio hora final brutal, imprevisible y regocijante, se trata de buscar complicidad con el espectador (y de forma modelica diria). Trata de darle la vuelta al genero con salero y el resultado es subversivo, haciendo volar por los aires todos los cliches. En el reparto hay una sorpresa mayuscula que no desvelare (y no mireis en imdb o adios sorpresa). Los veteranos cumplen muy bien (Richard Jenkins y Bradley Whitford muy socarrones) y los recien llegados no defraudan (Chris Hemsworth encaja muy bien en el prototipo de macho-lider y Kristen Connolly saca partido a un personaje no muy agradecido). El CGI algo flojito, algo que ya viene siendo norma en muchos films recientes (recordemos el estropicio de la precuela de The Thing o Arrastrame al infierno, otra horror-comedy de gran relevancia).
Atentos porque tiene un 92% de criticas positivas en Rottentomatoes, algo inaudito para una de terror. Aplaudo la labor de Goddard, es cierto que no inventa nada nuevo, pero lo que cuenta lo hace con una mala uva impresionante.