Para mi esta película ha sido la gran sorpresa del verano.

Es la Parodia Definitiva sobre el cine de acción y, más concretamente, sobre las secuelas del cine de acción.

Creo que por momentos supera a la primera, sobre todo porque aquí se han tomado la molestia de escribir un guión, pensarse los gags y mantener a una pareja protagonista que irradia comicidad y química a raudales.

Los últimos 40 minutos los pasé llorando de la risa sin poder parar.