Pues fijate que la he revisado esta semana.

Una endiablada y divertida cinta de serie B con unos actores bien metidos en sus roles, a parte de Kaya Scoledario, Barry Pepper, el eterno secundario.

Aja como buen artesano, saca provecho del escenario y de sus caimanes, sin alardes gore en plan glorificante, dan miedo, porque son como los caimanes reales, amen a su ajustada duracion, directa y sin tapujos.