Exactamente dice esto:



Momentos concretos precisos y con las limitaciones. Siempre pensé que fue una argucia para que el conde pudiera hacer sus papeleos administrativos sin meter a un Klove de por medio, jejeje. Esto deja claro que no puede caminar a la hora que le dé la gana, sino en esos momentos breves puntuales. Es su maldición. Por otro lado, está claro que la novela no recurre a la hermosa metáfora "la luz desintegra a las tinieblas", que sí fue moneda de cambio de realizadores como Murnau, Fisher o Badham.