Al comienzo del segundo párrafo tienes la clave de todo.
"Una cosa es que haya..."; a partir de ahí ya eres tú solo hablando con tu razón, con lo que te gusta, con los límites que tú admites, con lo que tú consideras admisible...

Ojo, que es lo normal. Lo comento sólo porque decías que te gustaría tratar de entender, y desde esa premisa no lo vas a entender nunca.