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Requiems de Mozart, Brahms, Verdi y Fauré (4 CD,s) 11,73€
Días atrás, os comenté varias ediciones de discos en oferta y concretamente una de ellas dedicada al Requiem de Verdi. Bien, en este caso, os propongo un compendio de, podríamos decir, las cuatro obras por antonomasia dedicadas a las misas de difuntos (o requiem). Esto es, los Requiems de Mozart, Verdi, Brahms y Gabriel Fauré.
El de Mozart, quizá el más conocido y programado de los tres, es una obra de encargo que le fue propuesta a este genial autor y donde, viendo llegar su propia muerte, despliega todo el genio compositivo legándonos una de las obras más bellas y de más alta calidad de la historia de la música. La obra no fue compuesta en su totalidad por Mozart ya que su muerte le sorprendió antes de ser terminada. Fue un discípulo suyo, Franz Süssmayr, que en base a las anotaciones del autor, terminó su composición.
En el caso de Verdi, la obra fue compuesta por éste debido al fallecimiento de un gran amigo suyo, Alessandro Manzoni. Ambos estaban muy involucrados en la lucha por la unidad italiana y Verdi aprovecho el deceso para componer esta maravillosa obra para la gloria de su querido amigo.
El Deutches requiem o Requiem alemán, de Johannes Brahms, es un canto al ser humano, influenciado enormemente por la muerte de la madre del autor, así como la de otro gran compositor amigo suyo: Robert Schumann. A pesar del carácter poco dado a la "simpatía" que Brahms le dedicaba a la iglesia de su tiempo, la obra es colosal en sus dimensiones y soberbia en cuanto a contenidos.
Por último, el Requiem de Gabriel Fauré, el más cercano en el tiempo a nuestros días, diseña una composición que si bien se ciñe al canon obligado de las partes de una misa de difuntos (salvo la última en la que cambió el "Secuence" y añadiendo el "In Paradisum", es visiblemente más "dulce" y de coloraturas orquestales y corales mucho más cercanas a un oyente de la actualidad. Fauré observaba la muerte como un paso más y no como un fin, lo cual da a esta grandísima obra una calidez y concepto de esperanza dignas de mención.
El disco es del sello EMI (calidad asegurada) y las obras dirigidas por Karajan, Giulini y Plasson, por lo que la maestría en la dirección es total.
Como muestra de este último caso, os propongo una mínima audición de la parte denominada Agnus Dei. Son escasos 6 minutos de belleza musical y os invito a esperar hasta el final para poder saborear realmente lo que el sentimiento y el éxtasis compositivo puede llegar a hacer sentir.
[ame]http://www.youtube.com/watch?v=4V4pzdFI74s&feature=related[/ame]