Vista hoy.
He desprecintado con toda mi ilusión uno de mis dos steelbooks...y he sentido una de las mayores decepciones que recuerdo en este este entretenimiento.
Llamar secuela a esto, debe ser uno de los grandes engaños de nuestro tiempo.
Ridley Scott, desconocido para mí en esta película, se monta un remake del original de hace 25 años, y le pone un 2 en el póster sin ninguna vergüenza.
Personajes reciclados sin venir a cuento. Madre mía, cómo mancilla el papel de Connie Nielsen en la primera película...
Horrible Joseph Quinn, otra vez. Un actor que se puso de moda por un air-guitar encima de una caravana, pero que es un pésimo actor.
Pedro Pascal pasaba por allí y hace su eterno registro de no tener registro. Es decir, hace de Pedro Pascal, que te da para ser Mandaloriano, Joel, Mr. Fantástico o lo que le salga de las pelotas a la productora, porque todo lo hará igual.
Paul Mescal, abandonado por la puñetera cara a la niñez, se convierte en súper héroe de Marvel. Imbatible, no siente, no padece, no le duelen las heridas, no se cansa y tiene desbloqueados todos los poderes.
Harry Gregson Williams se calza la partitura de Hans Zimmer. Porque ya puestos, si el director, los actores y los guionistas, no se ponen a trabajar, para qué lo va a hacer el compositor.
Podría decir que Denzel Washington es lo mejor de la película, que lo es. Pero es que tengo la sensación de que en su papel, estaba riéndose de todo lo veía por allí.
La intro, con un resumen a modo de teleserie estilo animación, ya hacía pensar que me iba a fastidiar.
Horrible. Ver la misma película 25 años después ni me compensa. Porque la original era mejor, y esa me la revisiono cada año.