Vamos a darle un poco de vida a la película, que creo que se lo merece.
Está recibiendo bastantes elogios en lo que llevamos de carrera hacia el Oscar. Varios círculos de críticos la premian o nominan como mejor primera película o debut de un cineasta en este 2013. También Octavis Spencer aparece como actriz secundaria en algunos círculos.

Lo más importante es que acaba de conocerse que va a recibir, en la Gala de los Premios del Sindicato de Productores, el prestigioso Stanley Kramer award. Stanley Kramer fue un productor arriesgado que en los 50 y 60 llevó adelante proyectos muy controvertidos sobre temas muy espinosos (racismo, desigualdades sociales, etc...), y lo hizo con gran éxito: Fugitivos, aquella espléndida película de dos hombres perseguidos por la policía, blanco y negro, rspectivamente, encarnados por Tony Curtis y Sidney Poitier. Otro hit fue Adivina quien viene esta noche, con ese negro joven que llega para quedarse en la familia (otra vez Poitier). O ese La herencia del viento, basada en el juicio a un profesor de escuela por señalar que el hombre venía del mono.

Desde 2002, cuando se inicia su entrega, han resultado premiadas: Hotel Rwanda, Precious, Milk o Buenas noches y buena suerte, entre otros films, y también Sean Penn como personaje que provoca, en el mejor sentido de la palabra, en los asuntos sociales.

Por tanto, importante y merecido premio para este film sobre las últimas horas de un muchacho joven negro, tal vez con pasado algo turbulento, pero al parecer, desarmado y víctima de un gravísimo acto policial, resuelto de aquella manera (homicidio involuntario).