Comparto muchos de tus puntos de vista, querido amigo y seguramente el término obra maestra sea un tanto excesivo pero sigo pensando que es una de las mejores películas no sólo de la etapa norteamericana de su director sino de su cine en general.

Teniendo en cuenta que surgió en la MGM, el estudio más conservador durante la Edad de Oro de Hollywood (al menos hasta la llegada de Dore Schary como vicepresidente y jefe de producción en 1948), la película fue un auténtico milagro.

Recordemos también que al año siguiente la Warner Bros. confeccionó una propuesta igual de contundente con la excelente THEY WON'T FORGET (1937), de Mervyn LeRoy, uno de los últimos títulos que salió dentro de la colección "Los esenciales del cine negro" de Bang Bang Movies (BB 1081, 2015) y en donde debutaba una por entonces jovencísima Lana Turner que encarnaba a la víctima objeto de un brutal asesinato.