Revisada Tucker restaurada en HD (¡gracias, Filmin!), y me reafirmo. Pequeña joya infravalorada. Coppola está pletórico y lleno de energía tras la cámara, Storaro es Dios, y Bridges se come la pantalla. Sales con una sonrisa y ganas de comerte el mundo.


También revisada Legítima Defensa y oye, bastante mejor de lo que recordaba. El texto es Grisham, por tanto predecible y esquematico, pero Coppola lo lleva a su terreno y lo emparenta tematicamente con su obra previa.

Formalmente sobria y elegante, la dirección de actores es majestuosa (están TODOS perfectos), y el director transmite una gran empatía y comprensión por los atropellados por los poderosos, y los idealistas irredentos que casi mueren en el camino de hacer lo correcto. Vamos, que lo noto implicado. Cabe destacar que esta es la primera vez en bastantes años que vuelve a encargarse de la escritura del guión, y se nota. Cine de juicios de aroma clásico y buena factura.


No entiendo porque no fue bien en taquilla.