En su debut anglófono, Sacha Polak firma una cinta sobre la búsqueda de fuerza interior con una banda sonora hipnótica y una estética visual impresionante.


Logrando un delicado equilibrio entre los sentimientos de claustrofobia y esperanza, la directora holandesa Sacha Polak cuenta en Dirty God, una historia fascinante que muestra las consecuencias de un ataque con ácido que cambia para siempre la vida de la protagonista Jade, interpretada por la actriz primeriza y superviviente de un ataque con ácido Vicky Knight. "Mi dios es diferente al tuyo; el mío es un dios sucio", dice Jade mientras aprende a vivir con su nuevo aspecto lleno de cicatrices y tiene dolorosos conflictos con sus amigos. Esta es una historia sobre dejarse llevar y aceptar lo que está más allá del propio control, una historia sobre la vergüenza y la resistencia. Dirty God se prestrenó mundialmente en la inauguración del 48º Festival Internacional de Cine de Róterdam (IFFR) y se proyectará en la Competición World Cinema Dramatic del Festival de Sundance