Pues bien. Digno thriller sobrenatural lastrado por el cambio de director. Wan creaba ambientes, jugaba con las sombras y los silencios, generaba inquietud de la buena y un par de personajes realmente terroríficos. Aquí no hay nada de eso salvo un par de chispazos aunque, como digo no es para defenestrar la ya que el cambio de fórmula le da algo de frescura.