La novela, sin leerla, no creo que acabara con esa media hora final de resoluciones Hookienses, chocando con los brutales primeros 90 minutos. Si acababa así, está claro que Spielberg encontró a un literato clavadito a él en su vena más chorra.
Aún así, me da igual, no hay que comparar literatura con cine, como ya sabemos..., la obra me pareció con una media hora final execrable, de verdad...
Lo de los decimales lo llevo en la sangre, trabajo puntuando películas (en cuanto a sus calidades técnicas).