Yo nunca he entendido la popularidad de El Rey León.
Vale, la banda sonora engancha. Vale, la animación es fantástica, pero esa manera en que en la película se aplican estereotipos humanos (y algunos nada positivos) a animales, siempre me ha echado para atrás. Y la naturaleza está mostrada de forma terriblemente edulcorada: habrá incautos que se vayan de viaje a África y así por el estilo creyendo que la naturaleza y sus criaturas son así de nobles y de bellas. Por supuesto, Simba se alimenta de insectos aticipándose a las recomendaciones de la OMS. Sobre esas hienas se podría hablar largo y tendido. O sobre las leonas, que son las que cazan y alimentan a la manada pero siempre están en segundo plano. O sobre el simpático Rafiki (los babuinos son de los animales más fieros y desagradables que existen). Y éso de que los leones machos maten a las crías está a la orden del día...