La misma fórmula de Jean Claude Van Johnson. Exacta.
Y funciona igual de bien que aquella como autoparodia y autoreivindicacion de su propia carrera.

Película para ir sabiendo lo que se va a ver. Y así se disfruta un huevo de ese bromance entre Cage y Pascal, y de ese Paco León encocado y pasadisimo de rosca a lo Jordi Mollá en Bad Boys II.